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martes, 16 de octubre de 2012

Fray Luis de León. Noche serena.

ODA VIII - NOCHE SERENA 

 Cuando contemplo el cielo de innumerables luces adornado, 
y miro hacia el suelo de noche rodeado, 
en sueño y en olvido sepultado, 
 el amor y la pena despiertan en mi pecho un ansia ardiente; 
despiden larga vena los ojos hechos fuente...
...
El hombre está entregado al sueño, 
de su suerte no cuidando; 
y, con paso callado, el cielo, 
vueltas dando, las horas del vivir le va hurtando. 
¡Oh, despertad, mortales! 
Mirad con atención en vuestro daño. 
Las almas inmortales, hechas a bien tamaño, 
¿podrán vivir de sombra y de engaño? 
...
 la luna cómo mueve la plateada rueda, 
y va en pos della la luz do el saber llueve, 
y la graciosa estrella de amor la sigue reluciente y bella; 
...

 Aquí vive el contento, 
aquí reina la paz; 
aquí, asentado en rico y alto asiento, 
está el Amor sagrado, 
de glorias y deleites rodeado. 
 ...
 (Poema dedicado a esa amiga que compartió sus noches conmigo)

domingo, 19 de junio de 2011

Viceversa. Mario Benedetti



(imagen del suelo de nuestro parque)



Viceversa

Tengo miedo de verte
necesidad de verte
esperanza de verte
desazones de verte.
Tengo ganas de hallarte
preocupación de hallarte
certidumbre de hallarte
pobres dudas de hallarte.
Tengo urgencia de oírte
alegría de oírte
buena suerte de oírte
y temores de oírte.
o sea,
resumiendo
estoy jodido
y radiante
quizá más lo primero
que lo segundo
y también
viceversa.




miércoles, 1 de junio de 2011

Pero el desierto oye ...

¿Y hoy? Hoy siente su propia comicidad y la vanidad de su esfuerzo en
cuanto a lo temporal; se ve desde fuera -la cultura le ha enseñado a objetivarse,
esto es, a enajenarse en vez de ensimismarse-, y al verse desde fuera, se
ríe de sí mismo, pero amargamente. [...] Don Quijote el mortal, al morir, comprendió
su propia comicidad y lloró sus pecados, pero el inmortal, comprendiéndola,
se sobrepone a ella y la vence sin desecharla. Y Don Quijote no se
rinde, porque no es pesimista y pelea. [...] ¿Cuál es, pues, la nueva misión de
Don Quijote hoy en este mundo? Clamar, clamar en el desierto. Pero el desierto
oye, aunque no oigan los hombres y un día se convertirá en selva sonora
, y
esa voz solitaria que va posando en el desierto como semilla, dará un cedro
gigantesco que con sus cien mil lenguas cantará un hosanna eterno al Señor
de la vida y de la muerte.
Y vosotros, ahora, bachilleres Carrasco del regeneracionismo europeizante,
jóvenes que trabajáis a la europea, con método y crítica... científicos,
haced riqueza, haced patria, haced arte, haced ciencia, haced ética, haced o
más bien traducid sobre todo Kultura, que así mataréis a la vida y a la muerte.
¡Para lo que ha de durarnos todo!...»

[Unamuno. Del sentimiento trágico de la vida]

martes, 2 de noviembre de 2010

Miguel Hernández. Antología Poética


ANTES DEL ODIO

Porque dentro de la triste

guirnalda del eslabón,

del sabor a carcelero

constante, y a paredón,

y a precipicio en acecho,

alto, alegre, libre, soy.

Ato, alegre, libre, libre,

solo por amor.

(30 de octubre de 2010: Centenario del nacimiento de MIGUEL HERNÁNDEZ )

lunes, 4 de octubre de 2010

Safo




Me parece el igual de un dios, el hombre
que frente a tí se sienta, y tan de cerca
te escucha absorto hablarte con dulzura
y reírte con amor.
Eso, no miento, no, me sobresalta
dentro del pecho el corazón; pues
te miro un solo instante, ya no puedo
decir ni una palabra,
la lengua se me hiela, y un sutil
fuego no tarda en recorrer mi piel,
mis ojos no ven nada, y el oído
me zumba, y un sudor
frío me cubre, y un temblor me agita
todo el cuerpo, y estoy, más que la hierba,
pálida, y siento que me falta poco
para quedarme muerta.

(Safo)


lunes, 5 de abril de 2010

En el principio. Blas de Otero


EN EL PRINCIPIO

Si he perdido la vida, el tiempo, todo
lo que tiré, como un anillo, al agua,
si he perdido la voz en la maleza,
me queda la palabra.
Si he sufrido la sed, el hambre, todo
lo que era mío y resultó ser nada,
si he segado las sombras en silencio,
me queda la palabra.
Si abrí los labios para ver el rostro
puro y terrible de mi patria,
si abrí los labios hasta desgarrármelos,
me queda la palabra.

Blas de Otero, Pido la paz y la palabra

domingo, 21 de marzo de 2010

El cuerpo y el alma. Vicente Aleixandre



Pero es más triste todavía, mucho más triste.
Triste como la rama que deja caer su fruto para nadie.
Más triste, más. Como ese vaho
que de la tierra exhala depués la pulpa muerta.
Como esa mano que del cuerpo tendido
se eleva y quiere solamente acariciar las luces,
la sonrisa doliente, la noche aterciopelada y muda.
Luz de la noche sobre el cuerpo tendido sin alma.
Alma fuera, alma fuera del cuerpo, planeando
tan delicadamente sobre la triste forma abandonada.
Alma de niebla dulce, suspendida
sobre su ayer amante, cuerpo inerme
que pálido se enfría con las nocturnas horas
y queda quito, solo, dulcemente vacío.
Alma de amor que vela y se separa
vacilando, y al fin se aleja tiernamente fría.